lunes, 18 de abril de 2011

Se buscan esclavas/os

Se buscan esclavas/os

Requisitos: que se dejen explotar mínimo 6 días por semana, para trabajar 13 horas diarias; con experiencia como encargados mínima de tres años a ser posible en el sector de la alimentación, menor de 45 años. Funciones: llevar una sucursal de supermercado. Se ofrece: sueldo neto con pagas prorrateadas 1300 euros. Vacaciones: se cogen máximo una semana seguida y cuando la empresa decida (y ya veremos si pueden cogerse los 30 días anuales…).

Este es el mercado que se está imponiendo. Esta oferta de “empleo” es real (por supuesto no pedían esclavos como tales sino que iba disfrazado el nombre del puesto como “encargado de tienda de alimentación”; y estas condiciones no se ponían encima de la mesa desde un primer momento; era lo que les decían a los candidatos seleccionados). Por supuesto estas “condiciones” son ilegales, pero a la empresa le da lo mismo. Ya se sabe, nunca pasa nada… Afortunadamente la gente ha dicho que no, a pesar de cómo está el patio, (pero no me cabe la menor duda de que encontrarán alguien que acepte). Ahora la empresa dirá que con razón hay paro, que lo que pasa es que la gente no quiere trabajar. Este es el mundo que hemos construido… con el PSOE a la cabeza, no lo olvidemos.

Todo esto lo vivo a diario, en mi trabajo, como técnica de empleo intentando buscar perfiles que se ajusten a los puestos que las empresas necesitan cubrir.

Ante la imposibilidad de bajarnos de este tren y huir a “mejores mundos”, no nos queda otra que arreglar el que tenemos.

Por otro lado parece que el gobierno no se quiere enterar que el país funciona gracias a la pequeña y mediana empresa que es la que genera el 80% del PIB y de los empleos. Sin embargo maltrata al pequeño empresario/a cuando no lo ahoga directamente dejando de pagarle lo que le adeuda por haber trabajado para un Ayuntamiento o CC.AA., por ejemplo. Para colmo se endurecen las medidas desde hacienda y la inspección de trabajo. No digo que esto no este bien (de hecho particularmente apostaba por duplicar las plantillas de estas áreas de la administración para sacar a flote ese 25% de economía sumergida), lo que no es de recibo es que haya órdenes expresas de que se inspeccionen las pequeñas empresas y las grandes sigan siendo intocables, mientras por otro lado cuando estas últimas tienen problemas las reflotamos con dinero público, y las pequeñas  día tras día cierran con deudas en muchos casos que les perseguirán de por vida.

Por un lado habría que “crujir” a aquellas empresas que pretenden utilizar a la gente como esclavos saltándose toda la legislación laboral, y tanto a pequeñas como a grandes, claro está. Por otro, no obstante, habría que poner en marcha un verdadero plan pro PYMES que haga que los verdaderos motores de nuestra economía se protejan y potencien. Habría que hacer posible que se creen empresas, de las de verdad, no como las que ha creado el PSOE en Andalucía ficticias para que sus allegados cobren ayudas económicas y cierren tras recibir dicha ayuda. No puede ser que el hecho de que haya una serie de corruptos reconocidos y reconocibles, impida que llevemos a cabo medidas necesarias para que nuestro país avance y se desarrolle.

Cada vez surgen más y más medidas que recortan antiguos derechos porque unas cuantas personas abusan de los mismos. Este enfoque es totalmente desmedido y desacertado. Que el peso de la Ley caiga de forma ejemplar sobre aquellos que lo hacen. De esta forma otro gallo nos cantaría. No hace mucho estuve en Rumanía en casa de una amiga que trabaja allí. Lejos de los estereotipos que podamos imaginar, es uno de los lugares más seguros. En una ocasión se nos olvidó una cartera llena de dinero en un taxi. No sólo recuperamos la cartera sino que fue el propio taxista el que volvió a traérnosla. En el mismo viaje olvidamos una muy buena cámara de fotos en una barca que nos desplazó entre ciertos lugares donde no se puede uno mover en otro vehículo. De nuevo, y para nuestra incredulidad, localizamos al barquero y volvió a devolvérnosla. Y es que resulta que la ley en este país es para temerle de verdad. De hecho un taxista nos habló en casi perfecto español y nos contó que lo había aprendido en una estancia de casi un año en nuestro país… gran parte del cual lo pasó en la cárcel. Comentaba alegremente que en su país nadie robaba porque la pena por ello era realmente punitiva. Sin embargo en España “no había problema; si te pillan te vas a la cárcel y al poco sales…”. Desde mi más particular punto de vista tenemos que repasar nuestro sistema en este sentido. No podemos seguir recortando los derechos de una mayoría por temor a una minoría que sabemos siempre va intentar buscar aprovecharse del resto. Eso es lo que está sucediendo constantemente, en todos los ámbito de nuestra vida diaria.

Y además, y especialmente, tendremos que apostar por la educación. Porque por desgracia, está cada vez más “institucionalizada” la corrupción, empezando por nuestros poco respetables y respetados políticos que cada vez ensanchan más su red clientelar y convierten en cortijos las administraciones públicas en las que hacen y deshacen al margen de la Ley, y siguiendo por todas y todos nosotros, ciudadanos de a pié, que normalizamos estas conductas hasta el punto de buscar siempre el límite de la legalidad o el resquicio legal por el que saltárnosla. Y como para colmo, sobre todo a los que nos representan, NUNCA LES PASA NADA, hagan lo que hagan, la cosa sigue creciendo cual bola de nieve cuesta abajo y sin freno, por no hablar de los modelos de personas “famosas” que salen a diario en los medios sobre todo televisivos. ¿Qué van a querer “ser de mayores” nuestras hijas e hijos ante este desalentador y poco ejemplar panorama?.

Llego la hora de cambiar. No podemos seguir así. Simple y llanamente este modelo no es sostenible, se mire por donde se mire. Yo ya estoy en ello. Me he apuntado a la Marea Magenta, ¿te animas?

5 comentarios:

Alberto Bueno dijo...

Son muchos los temas que tocas en este artículo, todos diferentes, todos íntimamente ligados, porque nada se puede observar y estudiar por separado. Sin duda, me llama la atención ese inicio de artículo, que reproduce la triste realidad con la cual nos encontramos los jóvenes.

Dicen que nunca una generación estuvo tan prepara y paralelamente tuvo un futuro tan negro por delante.

A mi realmente lo que más me preocupa no es ya este tipo de porvenir que se nos presenta, sino la asunción, por parte de todos, de que "es así" y no cabe otra. Asumir que la moderna explotación forma parte intrínseca de nuestra etapa laboral; aceptar que el trabajo ha de condicionar absolutamente toda nuestra vida: hijos, residencia, familia... poniendo nuestra vida y nuestro tiempo al servicio del mismo y no al revés, vivir para trabajar y no trabajar para vivir; reconocer que quien tiene una empresa lo hace para lucrarse, para obtener beneficios; aceptar como dogma de fe que si una empresa arroja pérdidas y no es productiva es por culpa del trabajador y, por tanto, las soluciones pasan por el despido del mismo, por la reducción de plantilla. Y así una larga lista de anuncios, renuncios y asunciones que consideramos como inevitables, ineludibles, únicos e inalienables. Recomiendo a los lectores de este blog y a ti Mayte que, sin ir más lejos, cojáis la Reforma laboral y os sumerjáis un poco en ella. A nada que bucéis, saldréis espantados hacia la superficie. El retraso de la edad de jubilación es el mal menor de todo lo que esa "consensuada" ley contiene. Pero es que si nos fijamos en la implementación de las políticas laborales a nivel propiamente político y a nivel empresarial, ¡hasta parece que la ley es buena! De escándalo.

Como creo que Marx andaba acertado en muchas cosas, pienso que su teoría de la "alienación" encuentra un acomodo terroríficamente sencillo en nuestra sociedad del s. XXI, tan moderna, tan avanzada, de tanto bienestar. A lo mejor es que habría que revisar cómo funciona nuestra sociedad, cómo nos desenvolvemos en la misma. No sé.

Pero igual que aceptamos que la "búsqueda de esclavos", asumimos el desmantelamiento de nuestro Estado del Bienestar, quizá el mayor logro en la historia de la Humandiad, como si nada, porque esto se hunde, no es rentable y bla, bla, bla.

Por eso yo ante todo esto no me resigno y me niego a aceptar que esto sea como la Santísima Trinidad, uno y trino y no hay manera de explicarlo, porque aquí estamos hablando de nuestra realidad cotidiana, de normas hechas por hombres ¿y para hombres? y no de la Divinidad.

Por ello, sinceramente, deposito mi confianza en UPyD, como partido que sabrá imprimirle un giro de 180º a nuestro país. Ahora bien, hay que ser conscientes de todas las dificultades y de que, por muy bondadosas que sean nuestras intenciones, pervertir el mensaje y ser mensajero de este nuestro diablo -social, político, económico, cultural...- es muy sencillo. Al loro, que dijo aquel; tenemos sobradas muestras de cómo cambia la gente, los partidos y el mundo.

Un saludo

Anónimo dijo...

MAYTE ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO CONTIGO, LLEVO DOS AÑOS LUCHANDI CIN TRA EL AYUNYAMIENTO DE ESTE PUEBLO DONDE RESIDO, Y LA GENTE ES PASOTA Y A VIVIR DEL CUENTO Y DE LA ECONOMIA SUMERGIDA, ADEMAS QUE EL PP QUE NOS GOBIERNA SE HA ENRIQUECIDO PRESUNTAMENTE CON EL ERRARIO PUBLICO Y ADEMAS PRODEDENTE DEL CANON DE LA NUCLEARES, PUES ESTAMOS A MENOS DE 20 KM. DE UNA, ENFIN TE DIGO QUE NO ME CONFORMO Y LUCHARE CONTRA TODOS ESTOS DESDE MI BLOG.
UN SALUDO

Mayte Olalla Olmo dijo...

Gracias por tus comentarios. Te animo a luchar por todo lo que consideres injusto. El silencio de las personas honestas no puede seguir siendo tal. Un saludo: Mayte

Alberto Gil dijo...

Comentaria todo lo que expones, pero seria muy extenso, aunque siempre corroborando todo. Conozco una gran empres en la que solian decir: "...se que es ilegal, si quieres denunciame" El resultado es que aquella gran empresa ( unos 3000/4000 empleados) ahora cercana a los 300.Muy trisre. Y con el beneplacito de "los" gobiernos. Ya te contare el todo vale.
y de la justicia? para otro dia. Un saludo. Y animo

María Jesús Rodríguez dijo...

Muy bien Mayte y muy bien Alberto. Es cierto Alberto, es un tema muy extenso, pero cuéntalo aunque sea poco a poco .Yo también quiero saber y quiero pensar, que cada vez somos más los que queremos saber. Esa es la finalidad de que hayamos llegado leyendo hasta aquí.Un saludo